La terrible plaga que asoló los viñedos de toda Europa

La mayoría de las cepas europeas actuales son, en cierto modo, plantas con doble nacionalidad: producen Tempranillo, Verdejo, Garnacha , Albariño, etc. en su parte aérea, pero crecen sobre raíces procedentes de especies americanas. Esta peculiar alianza botánica no responde a una moda. Es la herencia de la filoxera, la plaga que obligó a reconstruir buena parte del viñedo europeo entre la segunda mitad del siglo XIX y las primeras décadas del XX.

En España, la filoxera tuvo dos caras. Antes de cruzar nuestras fronteras, la devastación del viñedo francés abrió un periodo de exportaciones, expansión y modernización en algunas regiones. Cuando finalmente llegó, destruyó plantaciones, arruinó a numerosos viticultores y modificó el mapa del viñedo. La reconstrucción posterior no se limitó a plantar de nuevo: introdujo los portainjertos, redujo la diversidad varietal en muchas comarcas y reforzó la separación entre viticultores y bodegas.

La filoxera no solo cambió las raíces de las vides. También alteró quién podía cultivarlas, dónde resultaba rentable hacerlo y qué variedades merecía la pena conservar.

El parásito de la Filoxera

Qué es la filoxera y cómo afecta a la vid

La filoxera de la vid, cuyo nombre científico aceptado es Daktulosphaira vitifoliae, es un insecto diminuto parecido a un pulgón y originario de Norteamérica. En textos antiguos aparece como Phylloxera vastatrix, el “devastador de hojas”, un nombre dramático pero bastante bien ganado.

Conviene precisar que no “se come” las raíces. Sus formas radicícolas perforan los tejidos para alimentarse y provocan deformaciones: nodosidades en las raíces jóvenes y tuberosidades en las más viejas. Las heridas y grietas resultantes dificultan la absorción de agua y nutrientes y facilitan la entrada de microorganismos del suelo. La cepa pierde vigor, produce menos y puede morir después de varios años de deterioro. La forma gallícola, por su parte, origina agallas visibles en las hojas. Gobierno de Canarias, EPPO.

En las variedades europeas de Vitis vinifera, el daño decisivo suele producirse bajo tierra. Por ello, una parcela puede estar infestada antes de mostrar síntomas claros. Más tarde aparecen cepas débiles, hojas amarillentas, brotes cortos y una distribución de plantas dañadas que se amplía irregularmente desde determinados focos.

La propagación natural puede producirse mediante las formas móviles del insecto y el viento, pero el transporte de plantas, raíces, tierra, maquinaria o herramientas contaminadas puede llevar la plaga mucho más lejos. Su avance por España, de hecho, fue devastador pero no instantáneo: necesitó varias décadas para alcanzar todas las zonas vitícolas.

Por qué las vides americanas resisten mejor

Las especies americanas del género Vitis habían evolucionado en contacto con la filoxera. No son necesariamente inmunes: el insecto puede alimentarse y reproducirse en algunas de ellas, pero sus raíces cicatrizan y limitan mejor el daño.

La vid europea no había compartido esa historia evolutiva. Cuando ambos organismos se encontraron, Vitis vinifera carecía de defensas suficientes. La causa fundamental del desastre no fue una mala práctica agrícola ni la escasa diversidad de los viñedos, sino la entrada de un parásito nuevo frente al que la especie europea era muy vulnerable.

Cómo llegó la filoxera a Europa

El desarrollo del transporte transatlántico permitió que plantas americanas llegaran vivas a Europa con mayor facilidad. Con ellas viajaron insectos y patógenos que hasta entonces no formaban parte de los ecosistemas vitícolas europeos.

Las vides comenzaron a marchitarse en el sur del valle del Ródano francés en 1863. En 1868, una comisión científica identificó el insecto en las raíces de las plantas afectadas. Por tanto, 1863 es una referencia más precisa para el primer foco francés documentado que 1858, fecha que suele utilizarse como estimación de una posible introducción anterior. Scientific Reports.

La crisis se extendió por Francia y alcanzó Portugal, España, Italia, Alemania y otros países. No destruyó literalmente todo el viñedo francés, como a veces se afirma, pero sí arrasó grandes extensiones, hundió la producción y transformó la economía rural.

Fecha aproximadaAcontecimiento
1855Asa Fitch describe el insecto en Estados Unidos
1863Primeros daños documentados en viñedos franceses
1868Se identifica la filoxera como causa de la muerte de las cepas
Década de 1870Aumenta la demanda francesa de vinos españoles
1878Primer foco español documentado en Málaga y aparición de otros frentes
1899La plaga llega a la provincia de Logroño
Primer tercio del siglo XXSe completa progresivamente la reconstrucción del viñedo español

Antes de llegar a España: una prosperidad tan real como peligrosa

Mientras la filoxera destruía los viñedos franceses, España disponía todavía de una gran superficie productiva. Los comerciantes franceses comenzaron a comprar uva, mostos y vinos españoles para abastecer su mercado y realizar ensamblajes.

La demanda favoreció especialmente a Cataluña, el valle del Ebro, la Comunidad Valenciana y determinadas zonas de Castilla. Se plantaron nuevas viñas, subieron temporalmente los precios y crecieron las exportaciones. Las regiones comunicadas por ferrocarril contaban con una ventaja evidente.

En Rioja, este periodo coincidió con la consolidación de bodegas que adoptaban técnicas inspiradas en Burdeos: mayor control de la fermentación, trasiegos, selección de uvas y crianza en barrica. Sin embargo, conviene evitar una historia demasiado redonda. Marqués de Murrieta y Marqués de Riscal ya habían iniciado esa modernización antes del momento álgido de la demanda francesa. La filoxera no inventó el Rioja moderno, pero aceleró la llegada de comerciantes, técnicos, capital y conocimientos.

Tampoco todo el sector se modernizó. La investigación histórica muestra que buena parte del auge fue extensivo: se plantaron más hectáreas para producir grandes cantidades, sin una mejora equivalente del cultivo. En la antigua provincia de Logroño, la superficie vitícola pasó de unas 24.600 hectáreas en 1855 a más de 52.000 a finales de la década de 1880. Cuando Francia elevó sus aranceles en 1892, aquella expansión quedó sin su principal comprador. La fiesta había sido intensa, pero Francia se llevó pronto la llave de la bodega.

La entrada de la filoxera en España

El primer foco español bien documentado apareció en 1878 en Moclinejo, provincia de Málaga, relacionado con la introducción previa de plantas americanas. Casi simultáneamente se detectó la plaga en Girona, desde donde avanzó por Cataluña. Un tercer frente penetró desde Portugal por el entorno del Duero. Juan Piqueras Haba, Universidad de Valencia.

La dispersión fue desigual. Málaga, Girona y parte de la cuenca del Duero fueron afectadas relativamente pronto; otras regiones, como Rioja, Cariñena, Jumilla o La Mancha, dispusieron de más tiempo. La provincia de Logroño no confirmó la presencia del insecto hasta 1899.

Las medidas preventivas —prohibiciones de movimiento de plantas, inspecciones, destrucción de focos y tratamientos del suelo— apenas consiguieron detenerlo. Se ensayaron inundaciones, sulfuro de carbono y toda clase de remedios, incluidos algunos que curaban sobre todo la cartera de quien los vendía. Ningún tratamiento resultó viable para proteger de forma general y duradera el viñedo europeo.

Cuando la filoxera alcanzó los viñedos españoles

La plaga no produjo las mismas consecuencias en todas partes. La posibilidad de reconstruir un viñedo dependía del suelo, la adaptación del portainjerto, el precio del vino, el acceso al crédito, la estructura de la propiedad y la existencia de otros cultivos o empleos. Muchos viñedos fueron abandonados en toda España tras la filoxera

En Málaga, la filoxera llegó a un sector que ya sufría dificultades comerciales. La replantación fue limitada y problemática, especialmente en los terrenos montañosos de la Axarquía. Algunos de los primeros portainjertos utilizados, como ciertos tipos de Vitis riparia, se adaptaban mejor a terrenos frescos y llanos que a laderas secas y calizas.

En Rioja, la replantación comenzó entre una gran resistencia social. Los propietarios con recursos podían pagar plantas, preparar el suelo y esperar varios años hasta recuperar la cosecha; muchos pequeños viticultores no. La creación de viveros, escuelas de injertadores y, desde 1910, de la Caja Vitícola Provincial facilitó el acceso al material vegetal. Aun así, el estudio de Andreas Oestreicher calcula que en 1922 la superficie reconstruida en la provincia de Logroño equivalía aproximadamente al 45 % de la existente en 1902.

En Cataluña, la replantación fue mucho más intensa en Barcelona y Tarragona que en Girona o Lleida. Además, el desarrollo de bodegas cooperativas permitió a grupos de viticultores elaborar y comercializar conjuntamente, reduciendo su dependencia de las empresas privadas.

La filoxera fue, por tanto, un catalizador. Destruyó viñas, pero sus efectos económicos dependieron no solamente de la filoxera, sino también de problemas y oportunidades anteriores: exceso de producción, acceso a mercados, capitalización, propiedad de la tierra y capacidad de organización. Andreas Oestreicher, Hispania-CSIC.

La solución: conservar la variedad de vid (vitis vinífera) europea sobre una raíz americana

La respuesta definitiva consistió en injertar las variedades europeas sobre portainjertos derivados de especies americanas resistentes.

La planta quedó dividida en dos partes:

  • El portainjerto, patrón o pie, que forma las raíces y se elige por su resistencia a la filoxera y su adaptación al suelo.
  • La variedad o vinífera, injertada sobre el patrón, que produce la uva: Tempranillo, Verdejo, Garnacha, Monastrell o cualquier otra variedad de Vitis vinifera.

Esta solución permitió conservar las variedades y los perfiles enológicos europeos sin depender de tratamientos continuos contra el insecto. En la actualidad, la normativa española establece con carácter general que el material empleado como portainjerto —salvo el régimen particular de Canarias— debe proceder de vid americana o de sus cruzamientos y acreditar resistencia a la filoxera. Ministerio de Agricultura.

Planta de vid injertada (Viveros Barbier)

Qué portainjertos se utilizan y cómo se eligen

No existe un portainjerto universal. Elegirlo exige conocer la caliza activa, disponibilidad de agua, salinidad, profundidad, compactación, fertilidad, presencia de nematodos y comportamiento de la variedad que se va a injertar.

Entre los patrones habituales o recomendados en la viticultura española se encuentran los siguientes:

PortainjertoAdaptación generalPrecaución principal
110 RichterSuelos secos, pobres y pedregosos; vigor elevadoPuede retrasar la maduración y tolera mal el exceso permanente de humedad
140 RuggeriSequía intensa y terrenos calizosSu gran vigor puede resultar excesivo en suelos fértiles
1103 PaulsenZonas cálidas, sequía, cierta compactación y salinidadPuede inducir demasiado vigor y no combina igual con todas las variedades
41 BSuelos con abundante caliza activaImplantación inicial lenta y sensibilidad a condiciones húmedas
SO4Suelos relativamente frescos y situaciones de replantaciónMenor adaptación a sequías acusadas
161-49 CoudercTerrenos calizos con cierta frescuraPoco recomendable en suelos muy secos o compactos

Estas descripciones son orientativas. La elección debe realizarse parcela por parcela y con material vegetal sano y certificado. La Diputación Foral de Álava recuerda que la variedad y el patrón forman una asociación: deben presentar buena soldadura y una afinidad fisiológica suficiente, además de adaptarse al medio. Guía de elección de portainjertos de Álava.

Cómo influye el portainjerto en la uva y el vino

El patrón no aporta aromas al vino como podría hacerlo una barrica. Su influencia es indirecta, pero importante, porque puede modificar:

  • El vigor y el tamaño de la cubierta vegetal.
  • La profundidad y distribución de las raíces.
  • La absorción de agua y nutrientes.
  • La tolerancia a sequía, caliza, sales o nematodos.
  • El rendimiento y el tamaño de las bayas.
  • La duración del ciclo y la fecha de maduración.
  • El equilibrio entre azúcares, acidez y compuestos fenólicos.
unión portainjertos

Un patrón vigoroso puede ayudar a una cepa en un suelo muy pobre, pero resultar contraproducente en un terreno fértil al generar exceso de vegetación y retrasar la maduración. Elegir el portainjerto no consiste únicamente en esquivar la filoxera: es una decisión fundamental para toda la vida del viñedo.

¿Cambió la filoxera las variedades españolas?

Sí, aunque no de la forma simple que a veces se relata. La replantación no significó una sustitución general de las uvas españolas por variedades francesas. En muchas regiones se reinjertaron Tempranillo, Garnacha, Airén, Palomino, Monastrell, Macabeo y otras variedades locales.

Lo que sí ocurrió con frecuencia fue una simplificación del viñedo. Las antiguas parcelas podían reunir numerosas variedades y biotipos. Al reconstruir deprisa y con un coste elevado, viveristas y viticultores tendieron a elegir las uvas mejor conocidas, productivas, demandadas o fáciles de injertar. Variedades minoritarias quedaron sin multiplicar y algunas desaparecieron o sobrevivieron mezcladas en pequeñas parcelas antiguas. Fernando Martínez de Toda, Universidad de La Rioja.

Las variedades francesas se introdujeron en determinados lugares, pero la filoxera no fue su única causa. También influyeron la modernización enológica, el prestigio de los vinos bordeleses, la formación de técnicos, los nuevos mercados y, ya en el siglo XX, el auge internacional de los vinos varietales.

Por ello, la consecuencia más rigurosa que puede atribuirse a la filoxera es la reordenación y homogeneización del material vegetal, no una supuesta “francesización” completa del viñedo español.

Viñedos prefiloxéricos y viñas en pie franco

Una cepa de pie franco crece sobre sus propias raíces y no está injertada. Un viñedo prefiloxérico, en sentido estricto, fue plantado antes de que la plaga llegara a su comarca y ha sobrevivido desde entonces. Todos los viñedos prefiloxéricos son de pie franco, pero no todas las viñas de pie franco son prefiloxéricas.

Algunos viñedos sobrevivieron en terrenos con una proporción elevada de arena, donde la movilidad y el desarrollo del insecto se ven muy dificultados. La piedra o los cantos rodados, por sí solos, no garantizan protección. Tampoco la arena ofrece una inmunidad absoluta: el riesgo depende de la textura completa del suelo y de las condiciones ambientales.

España conserva ejemplos relevantes en la DO Rueda, la DO Toro, el valle soriano de Atauta, algunas áreas de La Mancha, Jumilla y otros enclaves dispersos. Canarias conservó hasta 2025 la situación excepcional de archipiélago oficialmente libre de la plaga, por lo que gran parte de su viñedo se plantó tradicionalmente sin injertar; eso no significa que todas sus cepas sean anteriores al siglo XIX.

Vinos destacados procedentes de viñedos prefiloxéricos

Más que una clasificación de “mejores vinos”, esta selección permite explorar diferentes territorios y variedades. Conviene comprobar la ficha de cada añada, porque las parcelas utilizadas pueden variar.

  • Finca Saltamontes, Javier Sanz Viticultor — DO Rueda. Verdejo procedente de una finca de 2,27 hectáreas cuyo primer registro es de 1863, asentada sobre arenas y cantos rodados. Información de la bodega.
  • Ossian y Capitel, Ossian Vides y Vinos — DO Rueda. Elaboraciones vinculadas a los viejos Verdejos prefiloxéricos conservados en las arenas segovianas. Ossian Vides y Vinos.
  • Dominio de Atauta — DO Ribera del Duero. Tinto Fino procedente del valle de Atauta, donde sobreviven numerosas parcelas centenarias de pie franco sobre suelos arenosos.
  • Termanthia, Bodega Numanthia — DO Toro. Selección de Tinta de Toro vinculada al pago Teso de los Carriles, donde se conservan cepas que superan los 140 años. Bodega Numanthia.

La condición de pie franco no garantiza por sí sola un vino mejor. Estos vinos pueden ser singulares por la edad de las cepas, su patrimonio genético, el suelo, los bajos rendimientos y el cuidado del productor. Atribuir toda su calidad a la ausencia de injerto sería olvidar casi todo lo demás.

Vinos Top de pie franco. Algunos ejemplos

La Roza
La Roza – Dominio de Atauta
Cánfora Pie Franco
Cánfora Pie Franco
Gran Colegiata Original
Gran Colegiata Original
Numanthia
Numanthia
El Primer Paso
El Primer Paso
Viña Zorzal Señora de las Alturas
Viña Zorzal Señora de las Alturas

Anexo: el brote de filoxera en Canarias

Canarias se mantuvo oficialmente libre de filoxera hasta julio de 2025, cuando se confirmó un foco en Valle de Guerra, en San Cristóbal de La Laguna, Tenerife. La situación llevó a establecer zonas demarcadas, eliminar plantas afectadas y restringir el movimiento de material vegetal, tierra, uva y equipos.

Según la actualización oficial del 21 de agosto de 2026, durante ese año se habían realizado 5.429 prospecciones en el archipiélago, con 16 positivos en fincas abandonadas de la denominada zona cero. La presencia continuaba circunscrita a Tenerife y no se había detectado en las demás islas. Las restricciones se flexibilizaron en las zonas libres, manteniendo la vigilancia y las medidas de bioseguridad. Gobierno de Canarias.

No puede hablarse todavía de una transformación general del viñedo canario. La prioridad sigue siendo contener y erradicar el foco, evitando trasladar conclusiones propias de la crisis europea del siglo XIX a una situación actual mucho más localizada y vigilada.

La plaga que cambió las raíces y el mapa del vino

La filoxera no acabó con las variedades europeas, pero obligó a sostenerlas sobre otras raíces. Tampoco creó por sí sola el vino español moderno: aceleró cambios económicos, técnicos y sociales que ya estaban en marcha y los hizo mucho más traumáticos.

Su legado permanece en cada vivero, en la elección de cada portainjerto y en los escasos viñedos de pie franco que han sobrevivido. También deja una advertencia todavía válida: trasladar material vegetal sin control puede conectar en pocos años organismos que habían permanecido separados durante milenios.

La próxima vez que observemos una cepa injertada, conviene mirar la pequeña cicatriz de su tronco. Por encima crece una variedad europea; por debajo trabaja una raíz americana. Entre ambas se encuentra buena parte de la historia del vino contemporáneo.

Preguntas frecuentes

¿La filoxera es una enfermedad de la vid?

No. Es una plaga causada por un insecto. Las heridas producidas en las raíces pueden favorecer infecciones secundarias, pero la filoxera no es un hongo, una bacteria ni un virus.

¿La filoxera ha desaparecido de Europa?

No. Continúa presente, pero la mayoría de las vides se cultivan sobre portainjertos resistentes. Por ello, normalmente no causa la destrucción generalizada que produjo en el siglo XIX.

¿Puede curarse una vid europea atacada por filoxera?

No existe un tratamiento de campo que proteja de forma general y permanente una plantación sensible. La medida estructuralmente eficaz es emplear portainjertos resistentes y controlar el movimiento de material vegetal.

¿Todas las vides europeas están injertadas?

La inmensa mayoría de los viñedos comerciales lo están, pero sobreviven cepas de pie franco en suelos arenosos, territorios históricamente aislados y determinadas parcelas protegidas.

¿Una viña de pie franco es siempre prefiloxérica?

No. Puede haberse plantado después de la crisis en un suelo donde la filoxera encuentra dificultades para desarrollarse. Para ser prefiloxérica, la plantación debe ser anterior a la llegada de la plaga a su zona.

¿Son mejores los vinos de viñedos prefiloxéricos?

No necesariamente. Su valor histórico y genético es indudable, pero la calidad del vino depende también de variedad, suelo, clima, sanidad, rendimiento, vendimia y elaboración.

¿Por qué no se elaboró vino directamente con las vides americanas?

Algunas especies e híbridos americanos se utilizaron como productores directos, pero sus uvas ofrecían perfiles diferentes de los vinos europeos. El injerto permitió conservar las variedades de Vitis vinifera y aprovechar únicamente la resistencia de las raíces americanas.

Esta entrada tiene un comentario

  1. Wally

    Interesantisimo este artículo.

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